Quiero ser como tú

Un cuento para tratar la autoestima y la aceptación de uno mismo que no deja indiferente a ningún lector.

Autora: Cristina Oleby Accede a su página web para ver todas sus publicaciones. Son geniales.

Ilustración: Silvina Eduardo

Libro tapa dura, 23,5 x 23,5 cms, 40 páginas

Ambientado en un lugar perdido de la sabana africana, serpiente convoca al resto de animales de la selva bajo el árbol baobab. Hacía tiempo que los notaba decaídos y quería saber qué les pasaba. Resulta que a león no le gustaba su pelo y quería ser como leopardo. Leopardo quería tener un cuello más largo. Jirafa preferiría ser bajita. Cebra estaba cansada de sus rayas. A elefante no le gustaban sus orejotas y rinoceronte quería tener un pelazo como el de León. Ese día decidieron cambiar: León se rapó, Leopardo se colocó unos collares para alargar su cuello, Jirafa se enroscó el cuello atado con un lazo, Cebra se cubrió el cuerpo de barro, Elefanta se vendó las orejas y Rinoceronte se hizo una peluca con la melena del León. Serpiente no podía creer lo que estaba ocurriendo y es que esa decisión conllevaría consecuencias.

leon no quiere su melena
cebra no quiere rayas y elefante no quiere sus orejas
la serpiente se queda ojiplática ante las decisiones

Durante los días siguientes al cambio, el comportamiento de cada uno de los animales no era normal. Leopardo cuando intentaba cazar se caía por el peso de sus collares, jirafa no alcanzaba las hojas, Cebra echaba de menos a los pajaritos que se solían posar sobre ella, Elefante no oía nada así y Rinoceronte pasaba un calor espantoso con esos pelos en la cabeza.

los animales no pueden comer con esos cambios
la cebra echa de menos el canto de los estorninos

Una tarde mientras que Elefante se pegaba un baño en el río una rama de un árbol crujió varias veces, iba a caer sobre Elefante. Entonces León rugió, Leopardo himpó, Jirafa zumbó, Cebra relinchó, Rinoceronte barritó y Serpiente siseó… A pesar del aviso de todos los animales de la selva para avisarle del peligro Elefante no los escuchó y recibió un fuerte golpe en la cabeza.

el elefante a punto de recibir un golpe de una rama sobre su cabeza

Desde ese mismo momento deseó volver a tener sus orejas y no tener el cuello o el pelo de ningún otro. De repente dijo a la serpiente: Quiero ser como tú.

Serpiente se volvió a sorprender, pero tras una corta y profunda conversación brilló la magia del amor a uno mismo y celebraron querer ser ellos mismos en una preciosa fiesta de disfraces llena de color y satisfacción de ser quienes eran.

La historia es una delicia. A menudo queremos ser igual que… o tener lo que tiene x amigo. Es necesario trabajar el amor propio, valorar las virtudes personales y querernos más. Los animales se dieron cuenta de que no podían seguir así y acabaron felices en una gran fiesta. Los niños tienen la oportunidad de verse reflejados en estos animales de la selva y ser testigos de que no ser uno mismo puede tener consecuencias negativas.

Las ilustraciones son arte, los niños no paran de mirarlas, a veces cuesta pasar de página porque dan para mucho, tienen muchos detalles e invitan a la observación y concentración. Apreciar las diferencias e identificar las partes de uno y de otro como si se tratara de un rompecabezas.

Como propuesta de actividades para trabajar hemos realizado:

  • Marionetas animal print: yo he utilizado papeles decorados de Aldi, una colección de animal print para hacer origami de hace un par de años pero también podéis buscar en google imágenes de estos estampados. Con ellas hemos realizado marionetas con distintas partes de animales. Ha sido muy divertido. El niño explica de forma oral a qué animal corresponde cada parte.
  • Siluetas de los animales del cuento en la mesa de luz, bajo el baobab. Hablar de este árbol conocido también como el árbol de la vida y árbol mágico. Muchas tribus africanas se reúnen, conversan libremente, firman tratados o establecen compromisos sentados bajo ese árbol.  Lo llaman el árbol de la palabra.
sombras en la mesa de luz

Los niños acercarán los animales y jugarán a Un día en la vida de un animal: ¿qué hacen los animales durante el día? Empezar desde que se despierta y estimular al niño a seguir el juego haciéndole preguntas: ¿qué comen las serpientes para desayunar? ¿Con quién juega? ¿Cuales son sus programas de televisión favoritos? Las respuestas de los niños pueden ser muy creativas, unos intentarán ser más realistas pero otros pensarán fuera de la norma.

  • Asociar la piel con el animal. He utilizado el material de @play.learn

Déjame un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.